La operación continúa tras superar la capacidad máxima y afecta el suministro de agua en la zona metropolitana de Querétaro. La operación de desfogue en la presa Zimapán en Querétaro no ha sido concluida y aún no se ha establecido una fecha para su finalización. Desde la noche del 9 de octubre, las autoridades mantienen en marcha esta medida para reducir el nivel del embalse, que en ese momento superaba su capacidad, alcanzando un 101.1 por ciento según datos recientes. La gestión de recursos hídricos en esta región se ha convertido en un asunto prioritario, ya que las lluvias recientes no han sido suficientes para estabilizar el volumen de agua almacenado, y el riesgo de desbordamiento podría generar inundaciones si no se controla adecuadamente. La Comisión Estatal del Agua ha confirmado que no existe una notificación oficial de la Comisión Nacional del Agua para detener el desfogue. Como parte de las medidas implementadas, desde el 12 de octubre comenzó un esquema de tandeo en el suministro de agua en municipios como Querétaro, Corregidora y El Marqués, en donde se alterna el servicio para evitar una sobrecarga en las tuberías y garantizar un uso responsable del recurso. La ciudadanía es invitada a aprovechar la poca disponibilidad y seguir las recomendaciones oficiales, poniendo énfasis en el ahorro y cuidado del vital líquido. Las autoridades siguen monitoreando la situación de cerca y continúan atendiendo las inquietudes de la población mediante canales de atención establecidos.
