La afectación en instituciones educativas de zonas serranas requiere atención, mientras se evalúan los daños para garantizar la seguridad. Las recientes precipitaciones en la región serrana de Querétaro provocaron daños estructurales en varias instituciones educativas, lo que ha obligado a mantener clases a distancia en algunas de ellas. En particular, cinco planteles distribuidos en San Joaquín, Pinal de Amoles y Landa de Matamoros registraron afectaciones significativas en su infraestructura, imposibilitando su operación normal. Las autoridades educativas informaron que estos centros cuentan con coberturas de seguro a través de Agroasemex, y que personal especializado acudirá a realizar las evaluaciones correspondientes para determinar las reparaciones necesarias. En tanto, las instituciones de nivel medio y superior afectadas ya retomaron sus actividades habituales tras las reparaciones y revisiones previas. Este episodio resalta la vulnerabilidad de los edificios escolares en zonas rurales ante eventos climáticos extremos, subrayando la importancia de fortalecer las medidas de protección y evaluación estructural en regiones propensas a lluvias intensas. Hasta la fecha, un total de 57 escuelas en todo el estado han sido reportadas con daños por las precipitaciones, distribuidas entre niveles básicos y medio superior.
