La reforma penal aumenta las sanciones para quienes causen accidentes mortales bajo los efectos del alcohol o drogas. El Congreso de Querétaro aprobó una serie de reformas para endurecer las sanciones contra conductores que operen en estado de ebriedad o bajo el influjo de estupefacientes, especialmente cuando estos provoquen accidentes con resultados fatales. La actualización legal contempla que quienes sean responsables de causar la muerte de otra persona puedan recibir una pena de prisión de hasta 12 años, además de multas y trabajos comunitarios. La iniciativa, resultado de la suma de varias propuestas legislativas, busca reducir la recurrencia de incidentes viales relacionados con el consumo de alcohol y drogas. La reforma modifica el artículo 228 del Código Penal local, estableciendo que las penas para estos casos oscilan entre cinco y doce años en prisión, además de sanciones económicas y laborales. Anteriormente, las penas por estas faltas eran menores, con sanciones que iban desde tres meses hasta dos años de cárcel, lo cual, según legisladores, no era suficiente para disuadir la conducción peligrosa. Es importante destacar que en este endurecimiento no se eliminan otras responsabilidades civiles o penales derivadas del mismo hecho, por lo que las penas se sumarán en casos de homicidio u otras lesiones graves. La modificación apunta a reducir la impunidad en delitos viales y a reforzar la responsabilidad del conductor. La aprobación por parte del pleno de la legislatura responde a la creciente demanda social de medidas efectivas contra la violencia vial, especialmente en una región donde los accidentes con pérdidas humanas han aumentado de manera significativa en los últimos años. En este contexto, expertos en seguridad vial consideran que estas medidas reforzarán la cultura de prevención y respetar las normas de tránsito, ayudando a salvar vidas y hacer más responsables a los conductores en Querétaro.
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