Se activan medidas preventivas ante las intensas lluvias que elevaron el embalse al máximo y podrían generar riesgos de desborde e inundaciones. El embalse de la presa Zimapán, ubicada en el municipio de Cadereyta, ha llegado a su máxima capacidad debido a las fuertes precipitaciones en las últimas semanas. Para proteger la infraestructura hidráulica y prevenir posibles desbordes, las autoridades han iniciado un desfogue controlado del agua. Esta intervención, coordinada por la Comisión Nacional del Agua, la Comisión Federal de Electricidad y la Guardia Nacional, busca reducir la presión en el embalse, evitando riesgos para las comunidades situadas río abajo en el río Moctezuma. Como resultado, la operación del Sistema Acueducto II fue suspendida temporalmente, afectando el suministro en varias localidades de Querétaro y sus municipios circundantes, debido a que el agua liberada contiene sólidos que podrían dañar los equipos de bombeo. En las comunidades de Vega de Ramírez y La Mora, ubicadas en la zona de mayor impacto, se establecieron puestos de protección civil para atender posibles emergencias ante el incremento del caudal. Los operativos permanecen en vigilancia constante por parte de las autoridades para garantizar la seguridad y controlar el flujo del agua, minimizando riesgos para la población y las infraestructuras cercanas.
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