Las autoridades trasladaron a los residentes de áreas peligrosas ante el desbordamiento de la presa Centenario, que supera su capacidad debido a intensas lluvias. El municipio de Tequisquiapan, en Querétaro, logró evacuar la mayor parte de sus sectores vulnerables tras el incremento en los niveles de agua en la presa Centenario. La infraestructura hidráulica se desbordó, alcanzando un 114% de su capacidad y permitiendo que el agua fluya libremente por el vertedor, lo que activó la alerta máxima y la movilización de comunidades cercanas. Desde la tarde del sábado, se implementó un semáforo rojo en la región, lo que llevó a las autoridades a solicitar la salida de residentes en fraccionamientos, comercios y espacios públicos de mayor riesgo. Hasta el momento, no se reportan afectaciones graves, aunque algunas calles y parques muestran acumulaciones de agua, y se mantiene en marcha un monitoreo constante de la situación. Como medida preventiva, se habilitó un albergue en el Centro de Día del Adulto Mayor, donde unas 15 personas recibieron atención y asistencia durante la noche. La Comisión Nacional del Agua informó que el desfogue de la presa es de aproximadamente 100 metros cúbicos por segundo, resultado de las lluvias copiosas en la región. Además, se resguardaron equipos y mobiliario en planteles educativos afectados en incidentes previos, y la decisión sobre la suspensión de clases dependerá de la evolución del nivel del agua y las condiciones meteorológicas. La planificación de las evacuaciones responde a la necesidad de proteger vidas y bienes ante una contingencia que, aunque controlada en el presente, requiere atención constante debido a la persistencia de las lluvias.
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