La comunidad religiosa conmemoró al santo patrono de causas imposibles en una emotiva ceremonia presidida por el obispo de Querétaro, resaltando la importancia de la fraternidad y la esperanza. Este martes, la parroquia de San Judas Tadeo y de la Santa Cruz en Juriquilla se convirtió en punto de reunión para cientos de fieles que acudieron a rendir homenaje y celebrar a su santo patrón en una tradicional misa. La ceremonia, liderada por el obispo de Querétaro, Mons. Fidencio López Plaza, giró en torno a la reflexión sobre el papel de San Judas Tadeo como símbolo de esperanza en tiempos de incertidumbre. La comunidad se unió para expresar su devoción a través de cantos y oraciones, además de recibir la bendición de imágenes y reliquias del santo. La festividad refuerza el valor de la fraternidad y la fe como caminos para vivir con justicia, felicidad y unidad en comunidad. En un contexto de desafíos sociales y espirituales, eventos como este fortalecen la identidad religiosa y el sentido de esperanza entre los habitantes de la región.
