Con una historia que combina tradición y esfuerzo diario, este puesto de comida callejera se ha convertido en un ícono de la gastronomía local, atrayendo a numerosos clientes que disfrutan de sus famosas gorditas. En el norte de Querétaro, a pocos pasos de la Avenida Pie de la Cuesta, se ubica un reconocido puesto de garnachas que ha cautivado a habitantes y visitantes durante una década. Este negocio, conocido como Gorditas Mane, se especializa en ofrecer gorditas fritas de distintos sabores, como de migajas y queso, servidas en diferentes tamaños con acompañamientos frescos como salsa, jitomate, lechuga, cebolla y nopales. El establecimiento funciona de martes a domingo, de 9 de la mañana a 1 de la tarde, pero su rutina inicia mucho antes, a las 5, cuando su propietaria Carmen comienza a preparar los ingredientes esenciales y a cocinar los nopales. La historia del local se remonta a la iniciativa de Manuel, quien junto a Carmen y Juan Manuel Estrada, fundador del negocio, lograron consolidar este puesto como una parada obligatoria para los amantes de la comida mexicana en la ciudad. Tras la pérdida de Manuel hace cinco años, el legado continúa con la misma pasión y compromiso. La temporada de fin de semana suele ser la más concurrida, con largas filas de clientes ansiosos por probar las gorditas combinadas, las favoritas en el menú de los comensales. La dedicación y el sabor auténtico de estos platillos reflejan no solo la calidad, sino también la importancia de mantener vivas las tradiciones culinarias en Querétaro. Además de ser un patrimonio gastronómico local, este puesto es un ejemplo de esfuerzo y constancia en la economía informal, que sigue vigente en muchas comunidades mexicanas, promoviendo la cultura y el orgullo por la comida callejera tradicional.
