Organizaciones turísticas de Quintana Roo advierten que un incremento del 25% en esta tasa perjudica la competitividad y la certeza jurídica del sector. Las principales asociaciones hoteleras del Caribe Mexicano han manifestado su rotundo rechazo a la propuesta incluida en la Ley de Ingresos 2026 para incrementar en un 25% el cobro del Visitax, un impuesto que los visitantes extranjeros deben pagar para acceder a la región. Actualmente, la tarifa es de 283 pesos por visitante, y de aprobarse el aumento, esta alcanzaría los 353 pesos, afectando tanto a los turistas como al sector hotelero. La medida también contempla que hoteles y prestadores de servicios turísticos asuman responsabilidad solidaria en la recaudación, lo cual genera preocupaciones sobre su viabilidad y legalidad. Expertos y organizaciones advierten que dicho incremento puede desincentivar la llegada de turistas, afectar la estabilidad económica del sector y complicar la interacción contractual con los visitantes, además de poner en riesgo el modelo de turismo multidestino que caracteriza a destinos como Cancún, Cozumel y Riviera Maya. A ello se suma que, en destinos emergentes como Bacalar y Chetumal, el costo adicional puede representar casi una noche de hospedaje, poniendo en peligro negocios familiares y la sustentabilidad local. La oposición también incluye a agencias de viajes, que consideran que el Visitax surgió como una medida de emergencia ante el impacto del COVID-19 y que su aumento ahora resulta innecesario y perjudicial para la competitividad del destino.
