La iniciativa busca elevar a 12 años las penas de prisión para conductores ebrios responsables de muertes, tras un incidente mortal en la ciudad. En Querétaro, las autoridades municipales continúan impulsando medidas para frenar los accidentes ocasionados por la conducción bajo el efecto del alcohol. La propuesta de fortalecer las sanciones contempla elevar hasta 12 años la pena máxima para quienes causen lesiones o muerte al manejar en estado de ebriedad. Esta iniciativa surge tras un trágico accidente ocurrido en julio, donde dos personas perdieron la vida tras ser impactadas por un conductor en estado de ebriedad en la Calzada de los Arcos. El Ayuntamiento local ha señalado que esta propuesta forma parte de un esfuerzo por generar mayor conciencia sobre las graves consecuencias de manejar bajo los efectos del alcohol y reducir los incidentes fatales en carreteras y calles. Aunque la iniciativa fue presentada ante el Congreso del Estado, hasta ahora ha sido rechazada por los legisladores, pero las gestiones para su aprobación continúan, con la esperanza de que las fuerzas políticas se sumen a esta causa. El aumento de penas representa un paso importante en la lucha contra la conducción irresponsable, especialmente en un contexto donde la seguridad vial sigue siendo una prioridad. Expertos en seguridad señalan que fortalecer las sanciones puede servir como un elemento disuasorio, pero también resaltan la necesidad de campañas de prevención y de una educación vial efectiva que involucre a toda la comunidad. Este esfuerzo refleja una tendencia en varias entidades mexicanas por endurecer las leyes y promover conductas responsables en materia de tránsito, con el fin de reducir los accidentes fatales ocasionados por el alcohol al volante.
