Las precipitaciones de agosto causaron daños en varias delegaciones de la ciudad, mientras los servidores públicos continúan con el levantamiento de información. En Querétaro, las autoridades aún trabajan para cuantificar el impacto de la lluvia registrada el pasado 22 de agosto, considerada una de las más fuertes en la historia reciente de la ciudad. La precipitación alcanzó los 100 milímetros en una sola hora, cifra que supera ampliamente los 35 milímetros que en condiciones normales se consideran lluvias muy intensas en la región. Aunque todavía no se tiene un conteo exacto, se estima que varias viviendas en las delegaciones Epigmenio González, Félix Osores y Felipe Carrillo Puerto fueron afectadas por el fenómeno. Para atender a los afectados, se habilitaron los albergues del DIF Municipal y Estatal, con capacidad para alojar a hasta 700 personas elegidas por las circunstancias. Las autoridades continúan con el levantamiento de información y han mantenido visitas y atención a las familias de las víctimas fatales, además de alertar a la población sobre posibles eventos climáticos en los próximos días. La emergencia ha resaltado la necesidad de fortalecer la infraestructura y los protocolos en la ciudad para enfrentar eventos meteorológicos extremos y reducir riesgos en futuras lluvias.
