Autoridades trabajan para que la planta de separación de residuos vuelva a operar antes de los 180 días, tras una multa de 11 millones de pesos. Las autoridades municipales y estatales de Querétaro continúan con acciones concretas para que una planta de separación de residuos, cerrada desde hace aproximadamente cuatro meses, reanude sus operaciones en el menor tiempo posible. La planta fue clausurada por incumplimientos normativos, lo que generó una multa de 11 millones de pesos que la empresa responsable ha manifestado su intención de pagar en dos partes, sin que sea necesario recurrir a procedimientos judiciales. Por su parte, la empresa ha iniciado los trabajos de confinamiento, procedimiento requerido para cumplir con las regulaciones ambientales vigentes. Sin embargo, las autoridades han solicitado que estos trabajos se aceleren, revisando meticulosamente la ruta crítica de actividades para reducir el plazo inicialmente previsto de 180 días. La expectativa es que, con una revisión y ajustes adecuados, la planta pueda volver a operar en un plazo menor al establecido, beneficiando a la comunidad local y mejorando la gestión de residuos en la región. Este tipo de acciones reflejan el compromiso de las autoridades y las empresas por cumplir con las regulaciones ambientales, en un contexto en el que la gestión adecuada de residuos sólidos urbanos se vuelve cada vez más prioritaria para promover ciudades sostenibles y reducir el impacto ecológico.
