La magistrada Mariela Ponce destaca la importancia de mantener una división sólida en el Estado para fortalecer la justicia y evitar la concentración de poder. En un contexto donde la concentración de poder a nivel nacional genera preocupación, la importancia de preservar una sana y adecuada separación de funciones en el Estado de Querétaro resulta fundamental para garantizar la independencia y eficacia del sistema judicial. La magistrada Mariela Ponce, con más de 31 años en la carrera judicial, subraya que la división entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial se mantiene firme en el estado, en contraste con la tendencia observada en el ámbito federal, donde la concentración de autoridad ha aumentado. El compromiso por fortalecer la autonomía del Poder Judicial en Querétaro incluye la implementación de reformas constitucionales que aseguren procesos transparentes y responsabilidad en la selección de jueces y magistrados. La reciente reforma estatal establece mecanismos de evaluación y elección mediante voto popular, con el objetivo de promover perfiles calificados y evitar la improvisación. Además, se contempla la creación de órganos de control y administración judicial que contribuyan a la eficiencia y transparencia del sistema. La magistrada destaca que estas medidas ofrecen una oportunidad para consolidar un Poder Judicial independiente, confiable y cercano a la ciudadanía, fortaleciendo así el Estado de Derecho en la entidad. El contexto internacional evidencia que la pérdida de límites claros entre los poderes puede derivar en la erosión de instituciones democráticas. Por ello, en Querétaro, la prioridad es mantener un equilibrio que garantice la protección de derechos y una impartición de justicia eficiente, autónoma y respetuosa de los principios republicanos.
