El Estado aplicará sanciones económicas y suspensiones a empresas que no ajusten sus espacios laborales en atención a la normativa, tras el plazo vencido en diciembre de 2025. A partir del 1 de enero de 2026, en Quintana Roo comenzarán a aplicarse multas y suspensiones a los centros de trabajo que no cumplan con la Ley Silla, una normativa que busca mejorar las condiciones laborales al garantizar pausas para sentarse a trabajadores que permanecen de pie. La fecha marca el fin del período de adaptación establecido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que venció en diciembre de 2025 para que las empresas ajustaran espacios y mobiliario en establecimientos comerciales, gasolineras, farmacias, hoteles y puntos de atención pública en el Estado. La Secretaría del Trabajo, encabezada por Verónica Salinas Mozo, confirmó que no habrá más prórrogas. Desde inicios de 2026, se intensificarán las inspecciones en estos lugares, que tienen una alta presencia de personal que trabaja en posiciones estáticas durante largos turnos. La normativa establece sanciones económicas que pueden alcanzar las 2,500 Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a más de 50 mil pesos, además de suspensiones temporales en caso de reincidencia. Antes del plazo límite, se inspeccionaron alrededor de 300 centros laborales en el estado, en su mayoría en actividades donde el trabajo de pie es frecuente. Los resultados mostraron que menos de la mitad cumplía plenamente con los requisitos, y las restantes empresas fueron notificadas para regularizar su situación. La ley garantiza el derecho de los trabajadores a tomar pausas y cambiar de postura para prevenir riesgos a la salud derivados de permanecer en pie por períodos prolongados. La Secretaría reforzó que el cumplimiento será obligatorio y que las denuncias pueden ser anónimas para quienes detecten incumplimientos. El remate de esta medida refleja una tendencia global en la protección de derechos laborales y salud ocupacional, pr
