A pesar de los esfuerzos por reparar los daños causados por recientes lluvias, 14 comunidades en la Sierra Gorda siguen sin acceso vehicular, priorizando soluciones inmediatas y sostenibles. En la Sierra Gorda, los trabajos para restablecer la conectividad vial continúan, con esfuerzos coordinados entre distintas dependencias de infraestructura. Tras las lluvias intensas que afectaron la zona, inicialmente se identificaron más de 160 caminos dañados, lo que impedía el acceso a igual número de comunidades. Actualmente, solo 14 de estos caminos permanecen sin tránsito vehicular y solo son accesibles mediante desplazamientos a pie, concentrados en los municipios de San Joaquín, Pinal de Amoles, Cadereyta y Tolimán. La prioridad de las autoridades es garantizar el paso seguro mediante la reparación y reconstrucción de las vías afectadas, con especial atención a obras clave como puentes y caminos provisionales. Los trabajos incluyen la recuperación de las estructuras dañadas, en particular en puntos críticos como el puente Nogales–Tolimán, completamente destruido en el pasado temporal, y el camino que conecta Tolimán con Colón, afectado por la corriente de agua. El avance refleja una respuesta coordinada entre la Comisión Estatal de Infraestructura y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes de la Federación, que mantienen presencia constante en la región para acelerar las tareas y reducir el impacto en las comunidades rurales, priorizando la seguridad y la movilidad de sus habitantes.
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