Durante el tandeo por el bajo nivel de la presa Zimapán, se distribuyen pipas para abastecer a la población, con expectativas de normalización en los próximos días. En respuesta a la situación de escasez de agua potable en la zona metropolitana de Querétaro, las autoridades han implementado un programa de distribución mediante pipas, logrando entregar alrededor de un millón de litros diarios durante los cinco días de tandeo. La medida busca suplir la falta del servicio debido a las bajas reservas disponibles en los sistemas de almacenamiento. La administración local estima que próximamente se podrá restablecer la normalidad en el abastecimiento, una vez que la presa Zimapán, principal fuente de agua para la región, reduzca su nivel en al menos dos metros. Actualmente, la presa se encuentra al 98.2% de su capacidad, lo que permite planear un manejo sostenible de los recursos hídricos en los próximos días y evitar un desfogue adicional. La distribución equitativa ha sido prioritaria, garantizando que todos los sectores reciban el volumen necesario para cubrir sus necesidades básicas, mientras se trabaja en la recuperación del sistema de suministro.
