La acumulación de espacios ocupados en los cementerios locales obliga a implementar medidas y a planea futuras instalaciones para atender la demanda creciente. Durante la temporada del Día de Muertos, los cementerios de Chetumal enfrentan una situación crítica debido a la alta ocupación de sus espacios, restringiendo la realización de nuevos entierros en la zona. La principal infraestructura que aún conserva capacidad es el Campo del Recuerdo, donde se registran aproximadamente 8,500 fosas, en tanto que otros panteones están completamente llenos. Para mantener el servicio, se continúa ofreciendo la opción de nichos y bóvedas familiares, que permiten hasta cuatro espacios por usuario, aunque la disponibilidad es limitada. La administración municipal ya trabaja en proyectos para ampliar o crear nuevas instalaciones, asegurando la continuidad en la prestación del servicio funerario en los próximos años. La afluencia de visitantes en estas fechas suele duplicar o triplicar las cifras habituales, elevando la demanda de espacios y reforzando la necesidad de una planificación integral que responda a la creciente demanda en la región. Además, las autoridades han reforzado las recomendaciones para los asistentes, incluyendo medidas de seguridad y respeto al reglamento, en un esfuerzo por mantener el orden durante estas jornadas de conmemoración.
