Autoridades trabajan en un esquema de reordenamiento que podría modernizar el servicio tras conversaciones con concesionarios y cambios legales en curso. La gestión del transporte público en Cancún continúa en un proceso de revisión y planeación, sin que exista una definición concreta sobre el mecanismo para su transferencia al gobierno del estado de Quintana Roo. Aunque la propuesta de un esquema unificado ha sido valorada positivamente por sus posibles beneficios en la modernización y ordenamiento del servicio, aún se mantienen en etapas de negociación y elaboración de acuerdos jurídicos. La autoridad municipal mantiene diálogos con los concesionarios para garantizar una transición eficiente y beneficiosa para los usuarios, respetando los contratos vigentes y contemplando la revocación en caso de incumplimiento. En el contexto más amplio, este proceso se enmarca en una estrategia de reordenamiento del transporte en la región, que busca integrar las rutas y mejorar las condiciones del servicio mediante la cooperación entre niveles de gobierno. La reciente intención de la presidenta municipal, Ana Paty Peralta, de transferir las concesiones al gobierno estatal está pendiente de una reforma legal en el Congreso local, que permitiría al Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo tomar mayores responsabilidades, con el fin de optimizar la calidad y eficiencia del transporte en toda la entidad. La iniciativa busca responder a las necesidades de una población en crecimiento y a la demanda de servicios más modernos y seguros para los residentes y visitantes.
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