La industria gastronómica en el estado enfrenta su peor año, con cierres masivos que afectan el turismo y la economía local. La escena gastronómica en Quintana Roo atraviesa una crisis sin precedentes en 2025, con más de mil establecimientos de alimentos y bebidas cerrados en lo que va del año. Esto representa aproximadamente el 17% del total de negocios formales del sector en la región, reflejando una caída significativa en comparación con años anteriores. La disminución en ventas, el incremento en costos operativos y un decreciente consumo tanto local como turístico han contribuido a este panorama desolador. A pesar de que la rotación empresarial es habitual en el sector, los datos revelan una aceleración de las pérdidas. La tendencia indica que el cierre de negocios ha aumentado un 20% respecto a 2024, mientras que las nuevas aperturas apenas han crecido un 12%. Además, muchos emprendedores reportan que operar un restaurante se ha vuelto el doble de costoso que hace cinco años, mientras que las ganancias se han reducido a la mitad. La zona de mayor impacto comprende Cancún, Tulum, Puerto Morelos y Chetumal, donde la disminución en ventas se ubica entre el 30% y 40%. El turismo, motor principal de la región, ha mostrado freno en el gasto. Aunque en los primeros meses de 2025 se registró un incremento en la llegada de visitantes internacionales, el gasto promedio ha caído casi un 7%, dejando menos recursos disponibles para los negocios locales. Sumado a esto, aumentos en insumos, energía y combustibles dificultan aún más la operación de los establecimientos, quienes ahora enfrentan una incertidumbre aún mayor ante episodios de inseguridad y extorsiones, como el reciente incendio de un restaurante en Cancún atribuido a cobros ilícitos. Para enfrentar esta situación, algunos empresarios han optado por reducir personal, limitar menús o transformar sus negocios en cocinas ocultas, que solo operan a través de plataformas digitales. Sin incentivos fiscales y créditos acc
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