Expertos destacan el potencial del modelo para fortalecer la economía local, promover la innovación y afrontar retos ambientales en la región. La economía azul surge como una estrategia fundamental para promover un uso responsable y sostenible de los recursos marinos y costeros en Quintana Roo. La región, cuyos ingresos económicos dependen en gran medida del turismo en polos como Cancún, Riviera Maya e Isla Mujeres, reconoce la importancia de equilibrar las actividades económicas con la protección de sus ecosistemas marinos. La gestión responsable de recursos marinos es clave para generar empleos y bienestar social, sin poner en riesgo la salud de los océanos, afectados por sobrepesca, contaminación y acidificación. Las comunidades costeras, con actividades centradas en la pesca y la acuacultura, enfrentan el desafío de diversificar y mantener la sostenibilidad ante la presión del turismo masivo y la necesidad de regulaciones más eficaces. La innovación en energías renovables, acuacultura diversificada y tecnologías avanzadas, como inteligencia artificial y monitoreo satelital, abren nuevas oportunidades para el crecimiento azul. Instituciones académicas y de investigación en la región están explorando el potencial de algas, microorganismos y biofármacos para impulsar estos sectores, fortaleciendo la economía y la protección ambiental. No obstante, expertos advierten que se requiere mayor diversificación y políticas claras para potenciar la innovación azul en Quintana Roo, además de fortalecer la cooperación internacional y la participación comunitaria en la conservación del patrimonio marino.
Boletín semanal
Las noticias del Congreso, directo a tu correo
Resumen editorial cada domingo con lo más relevante de política, congreso y utilidad. Sin spam, cancela cuando quieras.
