Chetumal, Quintana Roo. - La economía de Quintana Roo atraviesa una crisis profunda con una caída del 85% en la inversión federal, que pasó de 45,000 millones de pesos en 2023 a solo 5,998 millones en el presente año. Esta situación afecta gravemente el sector turístico, que históricamente ha sido el pilar económico del estado.
El impacto en la economía se ha reflejado en una reducción de la actividad económica del 2.6% en el primer trimestre de 2026. Además, la industria de la construcción se contrajo en un 16%, mientras que la ocupación hotelera ha disminuido 10 puntos porcentuales, similar a niveles reportados durante la pandemia.
La gobernadora Mara Lezama ha planteado un presupuesto de 56,513 millones de pesos para el último tramo de su administración, pero los especialistas consideran que hay poco espacio para el optimismo. Las denuncias por extorsión aumentaron un 62%, y más de mil negocios han cerrado en la entidad, evidenciando la presión que ejercen las bandas criminales sobre la economía local.
“En este periodo no maduró el mercado turístico, y el crecimiento del sector estuvo inducido desde la federación”, afirmó un analista local. El modelo económico monocultivo en el que el turismo representa más del 80% presenta riesgos, ya que carece de diversificación.
Los problemas se agravan con el sargazo que afecta las playas, y aunque el gobierno federal ha ofrecido apoyo a los hoteleros, se ha requerido inversión en la preservación de espacios públicos. Los festivales de playa vinculados al Mundial de Fútbol no atrajeron la cantidad de visitantes esperada, lo que ha acentuado las dificultades económicas en la región.
Con información de eleconomista.com.mx

