El sector empresarial exige claridad sobre el uso de los cinco dólares cobrados a cada turista que desembarca en los puertos del estado, ante la falta de información oficial y mecanismos de rendición de cuentas. La comunidad empresarial del estado de Quintana Roo mantiene su preocupación por la opacidad en el manejo de los recursos recaudados a través de una tarifa de cinco dólares por cada crucerista que visita sus puertos. A pesar de las expectativas de participación en la supervisión del fideicomiso encargado de administrar estos fondos, los representantes del sector aún enfrentan negativas por parte del gobierno estatal para acceder a información detallada sobre la gestión y los proyectos financiados. Desde principios de año, diversas solicitudes para integrarse al comité del fideicomiso han sido rechazadas, alegando que los datos son reservados, lo que genera dudas sobre la transparencia en la utilización del dinero. La falta de mecanismos claros para verificar el destino de estos fondos preocupa a organismos empresariales, que ven en estos recursos una fuente crucial para el impulso del turismo y desarrollo regional. El sector insistirá en la necesidad de establecer mesas de diálogo con el gobierno y que la información respecto a los montos recaudados y destinos de los recursos se haga pública, garantizando así un manejo transparente y responsable, especialmente en un contexto donde la actividad turística es base fundamental de la economía local. Mientras tanto, el cobro continúa en marcha sin una explicación oficial, lo que mantiene la incertidumbre sobre su destino final.
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