La cobertura en programas sociales para estudiantes de educación básica disminuye, afectando especialmente a los hogares más pobres. La cobertura de las becas del programa Benito Juárez y de la beca Rita Cetina ha disminuido en 2024, alcanzando niveles inferiores a los de 2018 y 2019, según un análisis del Instituto de Estudios sobre Desigualdad (Indesig). La proporción de hogares beneficiados con las becas del programa Prospera, precursor de Benito Juárez, cayó del 17% en 2018 a menos del porcentaje actual, en un contexto donde la cobertura general de apoyo social pasó del 34% al 32% en ese mismo periodo. En el caso de la beca Benito Juárez, destinada a hogares con menores ingresos en educación básica, muchos estudiantes en localidades marginadas no han recibido apoyo. Por ejemplo, en Ecatepec de Morelos, Estado de México, 11,067 estudiantes estaban inscritos en el padrón de beneficiarios de enero a junio de 2024, pero algunos padres, como Jana López, señalaron que sus hijos no recibieron la beca en primaria. La madre espera que en secundaria sus hijas puedan acceder a la beca Rita Cetina, instaurada por la Presidenta Claudia Sheinbaum en 2025, con un enfoque universal. Mientras que la beca Benito Juárez reemplazó al programa Prospera, concentrándose en familias de bajos ingresos, la beca Rita Cetina busca llegar a todos los estudiantes de educación básica. Sin embargo, expertos como Máximo Jaramillo, director del Indesig, consideran que la universalización es positiva, pero lamentan que no se refuerce la atención a los hogares más pobres. Además, señalan que el inicio del programa en secundaria, en lugar de en los primeros grados, puede contribuir a la deserción escolar en las etapas iniciales. El análisis indica que la reducción en la cobertura de estos apoyos representa un retroceso en las políticas sociales dirigidas a la infancia y la educación en México.
