Ciudad de México. – La reforma constitucional en materia electoral tiene previsto su aprobación para mediados de marzo, con el fin de conceder el tiempo necesario para su envío a los congresos estatales y asegurar su validación por el Constituyente Permanente. El calendario para esta iniciativa, definida desde el año pasado, contempla su presentación ante la Comisión Permanente durante la primera quincena de enero, donde se determinará si el análisis inicia en la Cámara de Diputados o en el Senado de la República. La propuesta no solo abarca modificaciones a la Constitución, sino también a la legislación secundaria, especialmente la Ley Electoral. Tras la presentación de la iniciativa, el análisis legislativo formal comenzará a partir del 1 de febrero, sin previsiones de un periodo extraordinario. Una vez aprobada la reforma constitucional, se procederá al cómputo de constitucionalidad y al inicio de las adecuaciones legales secundarias. Esta fase es crucial para evitar retrasos en la implementación de la reforma antes del próximo proceso electoral. Se realizará un estudio de impacto presupuestal, especialmente si la reforma incluye ajustes como la reducción de presupuestos o cambios en la estructura de las autoridades electorales. Asimismo, se definirá el mecanismo para el nombramiento o renovación de consejerías del Instituto Nacional Electoral (INE), en caso de que la reforma establezca un nuevo esquema. Se estima que estas etapas permitirán avanzar en la implementación de la reforma entre junio y julio, periodo en el que también se adecuará la normativa del INE. El objetivo es que el nuevo marco normativo esté listo antes de septiembre, fecha de inicio formal del proceso electoral. Cabe destacar que la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral ha recibido más de 1,300 propuestas en audiencias públicas sobre los cambios planteados al sistema electoral mexicano, incluyendo modificaciones a la estructura de órganos electorales, reducción de prerrogativas a pa
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