El exsubsecretario de Turismo asegura haber sido atacado y revela amenazas relacionadas a su activismo contra el gobierno actual. Recientemente, se confirmó la detención de Simón Levy, exsubsecretario de Turismo en el gobierno federal, en un paso que generó diferentes interpretaciones en el ámbito político. Sin embargo, Levy aseguró que su situación es mucho más grave, al denunciar que fue víctima de un atentado poco antes de su captura. En una publicación en sus redes sociales, afirmó haber sido herido en un ataque directo, con dos disparos realizados por individuos desconocidos, y que su vida solo pudo salvarse al refugiarse en un vehículo blindado. Para contextualizar, la seguridad de figuras públicas con posiciones críticas al poder suele verse afectada en el clima político actual, donde activismo y amenazas cruzadas son frecuentes. La denuncia de Levy pone de manifiesto la persistente violencia y amenazas que enfrentan quienes cuestionan o desafían al gobierno en funciones, en un contexto donde la protección a los derechos y a la libre expresión continúan siendo temas de preocupación nacional. El incidente de Levy refleja la creciente tensión política en el país y recalca la necesidad de mejorar los mecanismos de protección para quienes ejercen activismo político o expresan opiniones contrarias a los actores en el poder, además de advertir sobre la gravedad de la violencia en el escenario actual.
