La Presidenta aseguró que la agresión en Culiacán ya es investigada y que no se descartan otros móviles, ante un aumento de violencia en la región. La violencia en Sinaloa continúa dejando momentos de alarma, en medio de una escalada delictiva que ha cobrado la vida de más de 1,800 personas en el último año. Recientemente, una joven nieta del gobernador Rubén Rocha Moya sufrió un intento de despojo en plena vía pública en Culiacán, un incidente que fue rápidamente atendido por las fuerzas de seguridad. La familia del mandatario comunicó que, aunque el hecho parece haber sido un robo, las investigaciones oficiales aún están en curso y no se descartan otras hipótesis. El episodio ocurrió sobre el Boulevard Jesús Kumate, en una zona de alta afluencia, con protección policial cercana. La misma policía dio a conocer que los agentes que patrullaban el área resultaron lesionados en el operativo, pero la joven salió ilesa. La Seguridad Pública estatal y la Fiscalía trabajan para esclarecer las circunstancias, reforzando que en estos momentos la prioridad es garantizar la seguridad de todos los habitantes de la entidad. En una evaluación más amplia del contexto, expertos advierten que estos hechos reflejan una creciente inseguridad que afecta no solo a los ciudadanos comunes, sino también a figuras públicas y sus familias. La respuesta de las autoridades y la colaboración ciudadana serán clave para contener esta ola de violencia que ha marcado los últimos meses en la región. Sobre su próxima visita a Sinaloa, la Presidenta reiteró la intención de realizar el informe de gobierno planeado en la entidad, a pesar del clima de inseguridad. La situación actual continúa siendo un desafío para las instituciones encargadas de la seguridad y justicia en la zona. Desde septiembre de 2024, la entidad registra un incremento sustancial en delitos graves, reflejando un problema de fondo que requiere acciones coordinadas y efectivas para reducir los niveles de violencia y restablecer la tra
