La firma alemana ratifica su compromiso con la reconversión industrial en México, con la llegada de un nuevo CEO que impulsará la producción de vehículos eléctricos en la planta potosina. La planta de BMW en San Luis Potosí inicia una nueva etapa tras la designación de Klaus von Moltke como su nuevo presidente y director general. La instalación, que abrió sus puertas en 2019, ha producido más de medio millón de unidades y se ha consolidado como un pilar estratégico en la fabricación global del grupo alemán. Con cerca de 3,700 empleados, ensamblan modelos como el BMW Serie 3 Sedán y el BMW M2, exclusivos para el mercado mundial. La compañía ha integrado tecnologías avanzadas como la manufactura aditiva, inteligencia artificial y sistemas de automatización, logrando un alto nivel de eficiencia y calidad. El cambio de liderazgo coincide con los ambiciosos planes de BMW para ampliar su oferta eléctrica en México. La hoja de ruta incluye la incorporación del nuevo modelo iX3, cuyo ensamblaje demandará ajustes tecnológicos y logísticos, así como programas de capacitación para el personal. Para respaldar esta transición, la firma invirtió más de 1,2 mil millones de dólares en 2023 para potenciar la infraestructura de baterías y vehículos de próxima generación. La transición de la dirección ejecutiva se realizará a finales de 2025, asegurando una gestión fluida y continua en medio de la transformación del sector automotriz global y local. El nombramiento de Moltke trae experiencia internacional en la industria, con roles en Sudáfrica, Países Bajos y Austria, donde ha liderado proyectos de manufactura y expansión de líneas de producción. La apuesta es clara: ampliar la producción de vehículos eléctricos y fortalecer la presencia de BMW en un mercado cada vez más competitivo y sostenible.
