La autoridad bancaria mexicana protege los ahorros de los clientes tras la revocación de su licencia y acusaciones de lavado de dinero vinculadas con cárteles En un proceso destinado a garantizar la seguridad de los ahorradores, el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) anunció la liquidación definitiva de CIBanco, tras la revocación de su licencia para operar como banco en México. La decisión se tomó luego de detectar irregularidades y ante las graves acusaciones en Estados Unidos relacionadas con facilitación de operaciones de lavado de dinero por parte del departamento del Tesoro estadounidense. Éstas señalan que la institución habría colaborado con carteles de drogas en el movimiento de recursos ilícitos, incluyendo actividades vinculadas al narcotráfico y al blanqueo de capitales ligados a organizaciones como los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Golfo y de los Beltrán Leyva. Para proteger los intereses de los depositantes, el IPAB informó que los ahorradores podrán recuperar hasta 400,000 unidades de inversión, equivalentes a aproximadamente 3.4 millones de pesos por titular, sin que esto aplique para accionistas o altos ejecutivos del banco. La liquidación comenzará con los pagos a los clientes el 13 de octubre, y se espera que concluya en un plazo no mayor a 90 días. CIBanco fue fundado en 1983 y, en su mejor época, contó con más de 170 sucursales en todo el país, especializándose en gestionar fideicomisos. Sin embargo, su expansión y prestigio se vieron afectados tras las acusaciones internacionales, que señalaron su participación en actividades ilícitas. La decisión de cerrar sus operaciones refleja el compromiso de las autoridades mexicanas por mantener la integridad del sistema financiero y evitar que operaciones ilícitas afecten a los ahorradores. Este caso evidencia cómo las interconexiones internacionales en delitos financieros pueden tener consecuencias significativas en la regulación y protección bancaria a nivel nac
