La incertidumbre rodea al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a medida que la Fiscalía General de la República investiga posibles nexos con el narcotráfico. Se destaca la relación de Rocha con el cártel de Sinaloa y un nuevo expediente vinculado al asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén.
El contexto se complica ante las afirmaciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien defiende a Rocha mientras la fiscalía integra informes contradictorios. Medios como MILENIO han reportado que funcionarios federales están analizando las irregularidades en las elecciones de 2021, lo que añade confusión sobre la actuación del gobierno.
Gilga ha expresado su desconcierto por la falta de acción de la FGR, que aún no ha citado a Rocha para declarar sobre su presunta participación en actividades ilícitas. Al mismo tiempo, la fiscalía revisa el caso del secuestro de Ismael El Mayo Zambada, lo que intensifica el enfoque sobre el actual gobernador.
Desde la dirección nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes ha declarado que la acusación contra Rocha es un intento de vulnerar la soberanía nacional. Montiel asegura que el partido no encubrirá a nadie, pero advierte que las acusaciones deben basarse en pruebas concretas, una postura que busca equilibrar la defensa política con la exigencia de justicia.
La situación sigue siendo confusa para muchos observadores, mientras el cruce de acusaciones y la falta de claridad en las investigaciones mantienen a la opinión pública al borde de la incredulidad. La respuesta de la Fiscalía y las acciones políticas en Sinaloa seguirán siendo objeto de escrutinio en los próximos días.
Con información de milenio.com

