Culiacán, Sinaloa. - La crisis en el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se agudizó luego de que se hiciera pública la solicitud de extradición de Rubén Rocha Moya por parte del gobierno de Estados Unidos. Esta situación, que involucra a otras nueve personas de su administración, ha generado un fuerte descontento dentro del movimiento político.
El conflicto comenzó en noviembre de 2021, cuando Rocha Moya, en ese entonces candidato a la gubernatura, reveló que había sido nombrado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, a pesar de no haber ganado la encuesta para postularse. Desde entonces, el panorama político en Sinaloa ha estado marcado por acusaciones sobre la participación del crimen organizado, especialmente durante el mandato de Quirino Ordaz.
La crisis interna se intensificó tras la caída de operativos contra el narcotráfico, incluido el culiacanazo de 2019, donde se liberó a Ovidio Guzmán tras una fuerte reacción violenta del cártel de Sinaloa. El pasado 29 de abril, el escándalo tomó un nuevo giro con la detención provisional solicitada por Estados Unidos.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó la solicitud estadounidense argumentando que es una violación de la soberanía nacional. En medio de estos acontecimientos, Rocha Moya solicitó una licencia para separarse del cargo el 1 de mayo; sin embargo, regresó sin previo aviso al gobierno el 21 de mayo, lo que provocó un rechazo unánime de su partido y de la presidenta.
El Congreso del Estado decidió nombrar a Graciela Domínguez como gobernadora interina, mientras que Imelda Castro fue designada como la próxima candidata para la contienda electoral. Se espera que la situación interna de Morena se estabilice con estos nuevos nombramientos y se evalúe el impacto de la crisis en futuras elecciones.
Con información de sonorapresente.com

