Zapopan, Jalisco. - Miguel Ángel Solano Ruiz, conocido como El Capitán Sol, fue detenido el 1 de octubre tras 398 días de evadir la justicia gracias a un amparo que le permitió permanecer fuera del alcance de la ley. La Fiscalía General de la República (FGR) lo considera una figura clave en una red de tráfico de combustible ilegal vinculada a altos mandos de la Marina.
El expediente de la FGR apunta a que Solano cooptó a funcionarios en las aduanas de Guaymas, Tampico, Altamira, Ensenada y Manzanillo. Alejandro Torres Joaquín, un testigo protegido, reveló que El Capitán Sol enviaba pagos de más de un millón y medio de pesos por cada buque descargado en Tampico. La situación se complicó tras el aseguramiento del buque Challenge Procyon, que llevaba 10 millones de litros de huachicol.
Solano, que se retiró de la Marina en 2018, coordinaba operaciones de contrabando utilizando aplicaciones de mensajería encriptada. La Unidad de Inteligencia Naval lo había monitoreado por más de un año, registrando sus movimientos en varios estados e incluso en Europa. A pesar de contar con un amparo que lo protegía, el rastreo de una relación personal llevó a su captura en Zapopan.
Ahora, su arresto podría abrir la puerta a la identificación de otros integrantes de la red y a los vínculos gubernamentales que facilitaron el contrabando de al menos 564 millones de litros de combustible ilegal. La FGR continúa investigando el destino de los ingresos generados por esta actividad delictiva.
El Capitán Sol fue aprehendido justo cuando su amparo estaba por vencer, lo que sugiere un operativo de captura meticulosamente planeado. Las próximas diligencias judiciales se alinean con la recolección de pruebas que podrían evidenciar la estructura y los métodos de operación de esta red criminal.
Con información de sonorapresente.com

