Un agente de la Policía Estatal Preventiva perdió la vida días después de ser rescatado de un secuestro, en medio de un incremento en la violencia contra personal de seguridad en la región. La tranquilidad en Culiacán se vio perturbada tras confirmarse la muerte de un escolta asignado a la seguridad del hijo del gobernador Rubén Rocha Moya. El oficial, de 26 años, fue secuestrado en la colonia Huizaches y posteriormente rescatado por un operativo conjunto que incluyó fuerzas federales y estatales. Aunque fue localizado con lesiones tras el enfrentamiento, falleció días después en un hospital, elevando la preocupación por la creciente amenaza a figuras de seguridad en Sinaloa. El incidente ocurrió a primeras horas de la mañana cuando sujetos armados ingresaron al domicilio del agente y lo subieron a la fuerza a un vehículo. Gracias al uso de un dispositivo GPS, las autoridades lograron rastrear su ubicación, lo que facilitó una rápida movilización policial. En el operativo, fueron detenidos varios sospechosos y se aseguró armamento y vehículos, pero uno de los agresores fue abatido en el enfrentamiento en el fraccionamiento Villa Bonita. Hasta el momento, no se ha revelado el estado de salud del lesionado ni se han reportado avances oficiales respecto a la causa del ataque. Este evento se suma a un reciente ataque contra otro escolta del mismo mandatario ocurrido días antes, en un contexto de creciente violencia en la entidad. Las autoridades no descartan que estos sucesos formen parte de una escalada vinculada a conflictos internos del crimen organizado, particularmente del Cártel de Sinaloa, lo que ha generado alarma en los ámbitos de seguridad y política. La familia gobernante ha guardado silencio, mientras la seguridad del mandatario y sus allegados continúa en evaluación. El contexto de estos incidentes se enmarca en una serie de hechos violentos recientes en la región. La semana pasada, la nieta del gobernador fue víctima de un intento de robo con violencia, en
