El delantero de Rayados reconoce que el enfrentamiento contra Tigres trasciende un simple partido y representa una oportunidad clave para dejar huella en la historia del club y en la pasión de los aficionados. El clásico entre Monterrey y Tigres se vive como una verdadera final en la región, donde cada encuentro representa una oportunidad para consolidar la historia y la pasión del fútbol local. Para el delantero germán berterame, este enfrentamiento trasciende lo deportivo, convirtiéndose en un evento que despierta la intensidad en jugadores y aficionados por igual, especialmente en momentos decisivos como la recta final de la temporada. La rivalidad, que se ha cimentado a lo largo de décadas, no solo genera una atmósfera única en el estadio, sino que también refleja la relevancia cultural que tiene el fútbol en la ciudad. En este contexto, el jugador ha destacado que el torneo actual presenta partidos cruciales y que ganar el clásico significa mucho más que tres puntos; simboliza una victoria que puede definir el destino del equipo y la historia del club. Desde su llegada en 2022, Berterame ha demostrado ser un elemento determinante, con más de 60 goles y una entrega que enaltece la pasión de los seguidores del club regio. La importancia del Clásico Regio como una final anticipada refuerza el carácter de un encuentro que cimienta la rivalidad más apasionada del fútbol mexicano, y su resultado puede tener un impacto emocional duradero para ambas aficiones.
