El hijo de "El Chapo" confesó su participación en el secuestro de "El Mayo" Zambada en Sinaloa, en un caso que revela fracturas internas en el Cártel de Sinaloa. En una audiencia judicial en Estados Unidos, Joaquín Guzmán López, conocido como "El Güero" y hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán, admitió su responsabilidad en cargos relacionados con narcotráfico y crimen organizado. También reconoció haber participado en el secuestro de Ismael "El Mayo" Zambada, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa, con el objetivo de entregarlo a las autoridades estadounidenses. El operativo ocurrió en julio de 2022 en Sinaloa, cuando Guzmán López convocó a Zambada a una reunión en un rancho, bajo el pretexto de resolver un desacuerdo. Durante el encuentro, hombres armados vinculados a los "Chapitos" ingresaron, esposaron a Zambada, lo cubrieron con una bolsa y lo llevaron en una camioneta hacia un aeropuerto cercano, donde fue trasladado en avioneta a Estados Unidos. Ambos fueron sedados durante el traslado. El intento de cooperación de Guzmán López con las autoridades estadounidenses no contó con el respaldo del gobierno, que nunca solicitó formalmente la entrega de Zambada. En la misma audiencia, Guzmán López se convirtió en testigo colaborador, posibilidad que podría reducir su sentencia a una mínima de 10 años, aunque enfrenta la posibilidad de pasar toda su vida en prisión si no obtiene beneficios judiciales. Esta declaración ocurre en un contexto en el que su hermano Ovidio Guzmán López ya aceptó cargos similares en el mismo tribunal, y en el que "El Mayo" Zambada se declaró culpable en agosto pasado. La captura y confesión de estos hijos del famoso “Chapo” reflejan las fracturas internas en uno de los cárteles más peligrosos y poderosos de México. La próxima comparecencia de Guzmán López está programada para junio de 2026, en expectativa de su sentencia definitiva. EL CUIDADO INTERNO en el Cártel de Sinaloa, evidenciado en estas confesiones, revela las tensiones y t
