El exboxeador comparte detalles sobre su amistad con El Mayo Zambada y El Chapo Guzmán, destacando su posición neutral y el respeto recibido. En una entrevista reciente, el excampeón mundial de boxeo mostró un perfil de neutralidad respecto a los conflictos internos del crimen organizado en Sinaloa, señalando que mantiene una relación cordial con algunos de sus principales líderes. Chávez aclaró que, aunque ha convivido con figuras como El Mayo Zambada y El Chapo Guzmán, no se ha involucrado en actividades ilícitas ni apoya a ninguna facción; su postura es de respeto y discreción para evitar riesgos. Este relato resalta cómo algunas personalidades públicas mantienen vínculos informales con figuras asociadas al crimen, sin involucrarse en delitos, pero generando cierto asombro por la cercanía. La relación del exdeportista con estos personajes refleja la complejidad social que rodea a grupos delictivos en México, donde algunas personas establecen vínculos personales sin implicaciones directas. Históricamente, las lazos entre figuras públicas y el narcotráfico han sido objeto de análisis desde diferentes perspectivas sociales y políticas. La conexión con personajes como El Mayo y El Chapo, a pesar de su notoriedad criminal, demuestra que las relaciones personales no siempre siguen los estereotipos impuestos por la opinión pública; además, subraya la importancia de distinguir los límites entre respeto personal y complicidad. Este tipo de testimonios comprenden un aspecto delicado y muestran cómo las conversaciones públicas pueden ofrecer una visión distinta de algunas figuras conocidas, poniendo en evidencia la complejidad de su entorno social y la percepción de ciertos líderes en zonas con alta influencia del crimen organizado.
