Una amenaza habría sido el motivo por el cual Marco Antonio Almanza, exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa, no se entregó a las autoridades de Estados Unidos. Según el periodista Carlos Loret de Mola, Almanza recibió una llamada de su esposa que le advirtió sobre posibles represalias contra su familia si decidía cruzar la frontera.
Almanza se estaba dirigiendo a Tijuana cuando recibió el mensaje, que provenía de una fuente anónima. Durante la conversación, su esposa le comunicó que, de seguir adelante con su plan, ella y sus hijos podrían enfrentar graves consecuencias. Esta información fue revelada por Loret de Mola en su programa de noticias.
Un día antes, el diario El Universal reportó que se esperaba que Almanza se entregara a la justicia estadounidense, que lo acusa de recibir sobornos del grupo conocido como Los Chapitos. Sin embargo, la esposa del exfuncionario desmintió esta información, aunque no presentó evidencia que respaldara sus afirmaciones. Fue el 30 de mayo cuando Almanza apareció en un video desde Culiacán, donde reiteró su decisión de colaborar con las autoridades mexicanas y no con las estadounidenses.
Según Loret de Mola, la decisión de Almanza de no entregarse se produjo después de que él y el vicefiscal Dámaso Castro, en licencia, se dieran cuenta de que la Fiscalía General de la República (FGR) intentaba manipular su caso para proteger a funcionarios de alto nivel en Sinaloa. Esto, sumado a la amenaza que recibió, obligó a Almanza a alejarse de la frontera. De acuerdo con las acusaciones de Estados Unidos, se le vincula con una conspiración por el tráfico de drogas y la colusión con grupos criminales.
Las autoridades estadounidenses han solicitado la detención de Almanza y otros nueve funcionarios de Sinaloa, aunque el gobierno de México ha argumentado que faltan pruebas concretas para proceder con la extradición.
Con información de vanguardia.com.mx

