El exjugador y símbolo del club mira con orgullo el crecimiento del equipo, que hoy sobresale en la liga nacional y mantiene una conexión especial con su afición. El mediocampista histórico de Tigres, Jesús Ramón Ramírez Ceceña, reflexiona sobre el legado de su etapa con el club y el actual momento de estabilidad y éxito del equipo. Aunque nunca pudo levantar un campeonato con la camiseta de la institución, su paso dejó huella en una afición que aún lo recuerda con cariño y admiración. Ramírez comparte que su experiencia en Tigres le permitió entender profundamente la cultura laboral y la pasión que caracteriza a la gente de Nuevo León, factores que contribuyen al éxito continuo del club. En el contexto actual, Tigres se ha consolidado como uno de los equipos más sólidos del fútbol mexicano, con múltiples campeonatos y una plantilla competitiva que atrae la atención de aficionados y expertos. La transformación del club en referente del deporte nacional refleja una planificación estructurada y un crecimiento que va más allá de los resultados inmediatos, convirtiéndose en un ejemplo de organización y entrega en el territorio regio. El exjugador también rememora los Clásicos Regios, encuentros que evocan un fuerte sentido de pasión y entusiasmo. Reconoce que, en sus épocas, la intensidad del ambiente y la entrega de las aficiones contribuían a que esos partidos quedaran en la memoria colectiva y simbolizaban la rivalidad sana y noble entre ambos equipos locales, que aún mantienen esa tradición. En cuanto a los futbolistas que admira en la plantilla actual, Ramón Ramírez indica que Tigres ha acertado en sus contrataciones y estructura técnica, lo que ha fortalecido la identidad del club y enriquecido la liga en general. La presencia de referentes en el equipo refleja el compromiso del club con la calidad y la innovación en el deporte. Este reconocimiento de un ícono del pasado refuerza el crecimiento del club y subraya su papel en la historia moderna del fútbol mexicano
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