La Fiscalía investiga si los jóvenes fueron víctimas de trata con fines de explotación laboral tras ser encontrados en altamar en condiciones precarias En una operación en alta mar, las autoridades marítimas detectaron y rescataron a un grupo de 28 adolescentes que navegaban en una embarcación sobrecargada en la región de Sinaloa. El incidente activó una movilización de instituciones locales y nacionales encargadas de proteger los derechos de menores y garantizar su integridad. La Marina Mexicana realizaba patrullajes rutinarios cuando avistó una embarcación sin permisos oficiales, lo que llevó a una inspección inmediata. Durante la revisión, se identificó que la mayoría de los jóvenes tenían entre 14 y 17 años, con un solo caso de un joven de 18 años. Los adolescentes estaban visiblemente agotados, deshidratados y sin documentos de identidad, por lo cual fueron llevados a un puerto para recibir atención médica y psicológica especializada. Posteriormente, permanecen bajo resguardo en un centro comunitario en la zona de Los Mochis mientras se esclarece su situación jurídica. Este tipo de operativos reflejan una tendencia preocupante en la región, donde las redes de tratas y explotación laboral operan en la clandestinidad. La Fiscalía General del Estado de Sinaloa inició una investigación para determinar si estos jóvenes fueron manipulados o forzados a viajar en condiciones peligrosas y si existen vínculos con redes de trata con fines de explotación laboral, especialmente vinculadas a la contratación en zonas turísticas y agrícolas del país. Es relevante contextualizar que la inseguridad y la pobreza en algunas comunidades del sur de México facilitan la manipulación de menores por parte de grupos criminales y redes de trata. La presencia de menores en operaciones de este tipo señala la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección infantil y la vigilancia en rutas migratorias y marítimas, además de reforzar la cooperación entre instituciones para prevenir estos
