El jugador español expresó su inconformidad con decisiones arbitrales en redes sociales, lo que podría acarrear sanciones según las normativas de la FEMEXFUT. El defensa español Sergio Ramos, exjugador del Real Madrid, ha levantado preocupación en la Liga MX tras expresar fuertes críticas hacia el desempeño del árbitro Luis Enrique Santander en las redes sociales durante el enfrentamiento entre Monterrey y Santos Laguna. Sus declaraciones calificaron la controvertida decisión de anularle dos goles como “de chiste” y señalaron que este tipo de acciones “solo pasan en esta liga”. En el fútbol mexicano, la normativa establece que las declaraciones públicas que desprestigien o ataquen la imagen de árbitros, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) o sus órganos, pueden ser objeto de sanciones por parte de la Comisión Disciplinaria. Esta regulación también implica la responsabilidad de los clubes, en este caso, el Club Monterrey, por el comportamiento de sus jugadores y cuerpos técnicos. Las sanciones económicas por este tipo de conductas oscilan entre 113 mil y más de un millón de pesos mexicanos, además de posibles suspensiones o inhabilitaciones en caso de reincidencia. La situación de Ramos, si la autoridad decide actuar, podría afectar su participación en futuros partidos, incluyendo el enfrentamiento contra Xolos en Tijuana. Eventos similares en la LIGA MX, como críticas pasadas por técnicos y jugadores, han resultado en multas y sanciones, reforzando la vigilancia sobre estas conductas en el fútbol profesional mexicano. Este incidente resalta la importancia del comportamiento responsable en la cancha y en redes sociales, especialmente en un entorno regulado, donde las declaraciones públicas pueden tener repercusiones disciplinarias y afectar la imagen del equipo y del jugador.
