La iniciativa busca regular el ingreso a las playas, pero genera polémica por restricciones que afectan a turistas y preocupan por una crisis turística creciente. En Tulum, la administración municipal ha establecido nuevas reglas para el acceso a sus playas públicas, permitiendo que visitantes nacionales e internacionales disfruten gratuitamente de estos espacios. Sin embargo, la implementación de un programa denominado “Playas de Acceso Libre” incluye restricciones que han generado controversia, especialmente la prohibición de ingresar con alimentos, bebidas, sombrillas y otros objetos personales. Este cambio responde a una crisis turística en la zona, donde los precios elevados y el mal servicio en establecimientos cercanos a la playa han provocado una baja en el flujo de visitantes y reservas. La decisión busca ordenar el uso de las playas y promover el consumo en los restaurantes locales, como Eufemia, con la condición de que los turistas consuman en esos establecimientos si desean comer o llevar bebidas. La polémica no solo radica en las restricciones, sino en el contexto de una temporada marcada por la disminución de turistas, evidenciada en redes sociales por experiencias con precios elevados y falta de afluencia en sitios emblemáticos. La percepción pública muestra preocupación por el impacto en la economía local y la percepción de que las medidas puedan afectar aún más la afluencia de visitantes. El caso refleja los desafíos que enfrentan destinos como Tulum, que buscan equilibrar el acceso público y la sostenibilidad económica en medio de una creciente crisis turística. La inacción o decisiones impopulares pueden tener repercusiones duraderas en la recuperación del sector en una de las regiones más visitadas de Quintana Roo.
