Culiacán, Sinaloa. - Durante el martes, la violencia desbordó en Sinaloa, resultando en la muerte de nueve personas. Entre las víctimas, se reportaron dos decapitados. La antigua residencia que fue casa de campaña en 2021 del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya recibió disparos de armas automáticas, aunque no hubo heridos.
Uno de los crímenes más impactantes se registró en Mazatlán, donde hombres encapuchados abandonaron una hielera con la cabeza de un hombre en su interior, lo que llevó a un despliegue de fuerzas federales y estatales en el centro de la ciudad. No se ha logrado localizar a los autores de este hecho.
En el puerto, dos trabajadores fueron asesinados dentro de un taller mecánico por individuos armados que entraron y dispararon sin previo aviso. Adicionalmente, en la colonia Independencia, un hombre fue atacado desde una motocicleta mientras se encontraba sentado en la banqueta.
La violencia también se extendió a Culiacán, donde el cuerpo de un hombre envuelto en una cobija y con impactos de bala fue hallado en un lote baldío cerca del Hospital Civil. Asimismo, un vecino de Chula Vista, José Francisco “N”, de 43 años, fue ultimado en su hogar por desconocidos.
En otro incidente, un trabajador de la construcción fue asesinado a tiros en un andador del fraccionamiento Infonavit Barrancos, y en la sindicatura de Aguaruto, la policía municipal encontró a un hombre decapitado en un camino rural.
La residencia de Rubén Rocha Moya fue blanco de disparos nocturnos, pero no se reportaron lesionados. Los vecinos indicaron que vehículos en el interior del inmueble resultaron dañados.
La situación de violencia en Sinaloa genera incertidumbre y preocupación. Las autoridades continúan sus investigaciones para dar con los responsables de estos hechos.
Con información de eluniversal.com.mx

