El exjugador ecuatoriano destaca la pasión y competitividad del derbi en su regreso a Monterrey, mostrando que estos encuentros trascienden el tiempo. En un emotivo reencuentro con las canchas, Walter Ayoví participó en un evento de leyendas que revivió la intensidad del tradicional Clásico Regio. Aunque ya no está en activo, el exfutbolista ecuatoriano manifestó que los partidos de esta magnitud mantienen su esencia de competencia, sin importar si son oficiales o amistosos. La experiencia en Monterrey le permitió recordar la conexión única que existe entre los jugadores y la afición, reforzando el carácter apasionado de este enfrentamiento. El retorno de Ayoví a la cancha fue acompañado de un ambiente vibrante, donde la energía de la afición fue uno de los aspectos más destacados. El futbolista remarcó la importancia de mantener vivo el espíritu competitivo, señalando que en estos encuentros la voluntad de ganar se intensifica, independientemente del carácter del duelo. Además, resaltó el valor de estos eventos como una oportunidad para que las nuevas generaciones puedan apreciar la historia y los ídolos del pasado, fomentando el orgullo y la continuidad del clásico regional. Recordando la etapa en que defendió los colores del club, Ayoví formó parte de los títulos conquistados en 2009 y 2010, así como en las tres consecutivas Copas de la Concacaf. Su paso por Monterrey dejó una huella profunda, con 269 partidos, 16 goles y 27 asistencias, además de su participación en 17 clásicos disputados en distintas competencias oficiales. La pasión que vive el futbol en el norte de México trasciende el campo y sigue consolidando al Clásico Regio como uno de los enfrentamientos más emblemáticos del continente. Pese a que no anotó en los enfrentamientos específicos del clásico, su contribución fue fundamental en la historia de Rayados, convirtiéndose en un símbolo del éxito del equipo durante esa época dorada. La memoria de sus participaciones y triunfos en torneos internaciona
