El gobernador de Sonora busca consolidar su ingreso a la Secretaría de Gobernación, manteniendo respaldo en gobernadores y legisladores morenistas, en un contexto de posible cambio en Bucareli. En un movimiento estratégico, Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, continúa sus gestiones para acceder a la Secretaría de Gobernación, pese a que la actual mandataria, Claudia Sheinbaum, ha manifestado que no contempla cambios en su gabinete. El político sonorense trabaja en fortalecer alianzas con gobernadores afines y miembros del Congreso para garantizar apoyo en las negociaciones que, de concretarse, podrían reafirmar su liderazgo en la estructura del gobierno federal. El entorno de Durazo indica que su interés en el cargo obedece a su percepción de que la administración actual necesita un perfil que pueda articular las distintas corrientes dentro de la Cuarta Transformación, combinando experiencia y liderazgo en la relación con distintas regiones del país. Además, el gobernador ha establecido contacto constante con la presidenta, compartiendo análisis y documentos para influir en decisiones estratégicas de Palacio Nacional. El político enfatiza que ya no busca mantener ambiciones personales, sino contribuir a consolidar el proyecto político encabezado por Sheinbaum, en un momento en que la percepción de estabilidad económica y la gestión frente a amenazas externas, como la política de Estados Unidos, le dan mayor confianza en la posibilidad de cambios internos. Asegura que tiene control político en Sonora, lo que refuerza su postura y expectativas respecto a su potencial nombramiento en Bucareli. Como contexto adicional, expertos consideran que la búsqueda de Durazo refleja las dinámicas internas del movimiento y las alianzas que podrían determinar futuras reformas en el gabinete federal, en medio de un escenario político caracterizado por negociaciones y fortalecimiento de ciertos perfiles para afrontar retos nacionales e internacionales.
