La muerte ocurrió en Hermosillo, Sonora, después de que el hospital no contó con el suero antialacrán durante más de 40 minutos, generando preocupación sobre la disponibilidad de medicamentos en la región. En Hermosillo, Sonora, una niña de cinco años perdió la vida tras ser picada por un alacrán en su colegio y enfrentarse a una demora en la obtención del suero antialacrán, un medicamento esencial para tratar la toxicidad de estas picaduras. La menor ingresó a la Unidad de Emergencias del Hospital de Ginecopediatría poco después del incidente, donde fue atendida de inmediato y se le suministraron dos dosis de antídoto en un intento por salvarla. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos médicos, la niña sufrió un paro cardiorrespiratorio y falleció aproximadamente 37 minutos después de recibir el tratamiento. Este lamentable suceso ha evidenciado un problema frecuente en la región: la falta de suficiente stock de sueros antialacrán en los centros hospitalarios. Según los registros, el hospital no contaba con el antídoto en ese momento y logró conseguirlo aproximadamente 40 minutos después de la llegada de la paciente, ya que los suministros estaban programados con retraso y fueron utilizados en otros casos en días anteriores. La ausencia o retraso en el acceso a medicamentos vitales puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en emergencias de este tipo. Este caso ha generado preocupación en la población y en las autoridades sanitarias, quienes reconocen la necesidad de mejorar la disponibilidad de insumos en hospitales públicos, especialmente en zonas donde la presencia de alacranes es común. Como contexto, la temporada de calor favorece la proliferación de estos arácnidos, y las picaduras, aunque frecuentes, no siempre se enfrentan con la prontitud que requiere la situación. La administración médica continúa revisando protocolos para prevenir tragedias similares en el futuro y garantizar que el stock de medicamentos críticos esté siempre asegurado. Claudia S
