Naco, Sonora. - El descarrilamiento de un tren de carga de Ferromex el 26 de julio provocó el derrame de 70 mil 300 litros de hidrosulfuro de sodio en terrenos del rancho "La Loba". A más de un mes del incidente, su propietario, Juan Pablo Padrés León, exige medidas para reparar los daños y evaluar si el agua del arroyo y la alimentación de sus 70 cabezas de ganado representan algún riesgo.
Padrés León reportó que, tras el descarrilamiento, no han recibido información sobre las posibles consecuencias de la contaminación en el terreno. Según él, todavía permanecen en la propiedad estructuras y materiales cuya contaminación sigue sin ser evaluada. "No hemos recibido atención de nadie; lo único que queremos es que nos respondan", expresó.
La situación también ha afectado la alimentación del ganado, ya que se han abierto caminos para las labores de limpieza, lo que ha llevado al desmonte de vegetación crucial. Además, el propietario advirtió que el ganado puede estar en peligro al consumir pasto o agua en el área cercana al derrame.
El 30 de julio, Juan Pablo Padrés y otros ejidatarios interpusieron una demanda colectiva en la Fiscalía General de la República (FGR) en Agua Prieta, buscando deslindar responsabilidades. Sin embargo, la empresa ha limitado su comunicación, argumentando que el caso ahora es manejado por su área jurídica. "La FGR espera un informe de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para continuar el procedimiento", añadió Padrés.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ya ha ordenado a Ferromex que presente un plan de caracterización ambiental y un programa de remediación. Este plan debe evaluar el impacto del derrame en el suelo, agua y en organismos de al menos tres kilómetros alrededor del sitio.
Aún no se ha obtenido respuesta oficial de Ferromex ni de la Semarnat sobre el estado del proceso de reparación.
Con información de elimparcial.com

