Denuncias del PRI ante la FGR señalan a al menos seis mandatarios morenistas por supuestos nexos con el crimen organizado Nuevos señalamientos relacionados con presuntos vínculos con el narcotráfico han afectado a varios gobernadores de Morena, tras la denuncia presentada por el Partido Revolucionario Institucional ante la Fiscalía General de la República. La acusación, liderada por el dirigente priista Alejandro “Alito” Moreno, involucra a al menos seis mandatarios estatales que, presuntamente, facilitarían la operación del crimen organizado durante sus gestiones. Actualmente, Morena gobierna en 23 estados del país, regiones en las que algunos indicadores de incidencia delictiva se sitúan por encima de la media nacional. Estados como Tamaulipas, Sonora y Sinaloa ejemplifican esta problemática, con altos niveles de violencia vinculados en parte a la presencia de grupos delictivos. La denuncia en medio de estas circunstancias genera un escenario de tensión política y judicial, en el que se involucra directamente a mandatarios en funciones y exgobernadores. Entre los señalados por Moreno se encuentran figuras que, según la denuncia, habrían permitido el funcionamiento del crimen organizado bajo sus administraciones. Uno de los casos más destacados es el del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, quien asumió el cargo en medio de acusaciones relacionadas con financiamiento ilícito. En 2022, circuló una fotografía en la que Villarreal aparece junto a Gerardo Teodoro Vázquez Barrera, alias “El Gerry”, presunto operador financiero del Cártel del Noreste. El mandatario negó cualquier vínculo y aseguró que la imagen correspondía a un encuentro casual tras un evento político. Sin embargo, el Partido Acción Nacional afirmó que Villarreal habría recibido financiamiento ilegal proveniente de una red de huachicoleros liderada por Sergio Carmona, conocido como “El Rey del Huachicol”. Desde Palacio Nacional y la dirigencia de Morena se ha acusado a la oposición de realizar
