Hermosillo, Sonora. - Uriel Chávez, un emprendedor de 15 años en la venta de piñatas, decidió transformar su vida laboral después de perder su empleo como guardia de seguridad el año pasado. Este cambio lo llevó a dedicarse de tiempo completo a la fabricación y venta de sus coloridas piñatas, con la esperanza de obtener un ingreso suficiente para sostener a su familia.
La travesía de Uriel comenzó casi por accidente cuando su esposa y él recibieron un pedido de piñatas para una escuela. Al ser rechazadas por su diseño, decidieron venderlas por su cuenta y, para su sorpresa, lograron despachar todas las unidades. A partir de esa experiencia, la venta de piñatas se convirtió en su actividad principal, aunque en los primeros años compaginó esta labor con otras como la venta de hot dogs y cocos.
Ubicado en el parque de la colonia Nacameri, en Camino del Seri, Uriel atiende a sus clientes de 7:00 de la mañana a 6:00 de la tarde. Su cercanía con la colonia San Ángel le permite recibir a más compradores, quienes buscan opciones para celebrar diversos eventos. "Espero que pronto los vecinos se acerquen más a conocer y comprar mis piñatas", manifestó.
Uriel busca que su esfuerzo le brinde una fuente de ingresos digna, al mismo tiempo que fomenta un espíritu emprendedor que puede inspirar a otros en situaciones similares. En un contexto donde muchos enfrentan despidos, su historia resalta la importancia de reinventarse y buscar nuevas oportunidades.
Actualmente, Uriel mantiene su negocio en crecimiento y confía en que la venta de piñatas le permitirá mejorar su situación económica.
Con información de proyectopuente.com.mx

