La competencia por la candidatura en Santiago se intensifica ante posibles alianzas y disputas internas que marcan el escenario electoral del municipio. En el municipio de Santiago, las aspiraciones por la próxima elección han generado una serie de movimientos estratégicos que reflejan la complejidad del escenario político local. La dirigencia de Morena ha incrementado su presencia en la zona, enfocándose en fortalecer su estructura territorial y promover a figuras como Maribel Villalón, quien ya trabaja para posicionarse rumbo a 2027. La estrategia de la oposición, en particular del PAN, también ha intensificado esfuerzos en apoyar a Narcedalia Espronceda, su nueva representante en el municipio, aunque existe cierto escepticismo sobre su participación en las reformas de paridad de género que el Estado impulsa actualmente. Por su parte, el Partido Revolucionario Institucional mantiene una mirada vigilante en temas electorales, especialmente en la discusión sobre las candidaturas y las negociaciones en el Ejecutivo para evitar cambios en las reglas del juego. La posible imposición de una mujer como candidata en el proceso electoral genera inquietudes en las filas tricolores, que temen perder influencia en una demarcación considerada estratégica. La relación entre las distintas fuerzas políticas también se ve marcada por vínculos informales y alianzas tácitas, lo que hace prevalecer la incertidumbre en la disputa por el control político local. Este contexto detalla cómo las disputas internas y las estrategias territoriales en Santiago reflejan la polarización que actualmente caracteriza a la política en Nuevo León. La consolidación o debilitamiento de estos movimientos determinará en gran medida el rumbo de las próximas elecciones municipales, fundamentales para definir el equilibrio de poder en la región.
