La presidenta federal recorrió municipios en el norte del estado, reafirmando el apoyo federal tras las graves inundaciones del pasado 10 de octubre. En respuesta a las devastadoras lluvias que azotaron el norte de Veracruz, la presidenta de México realizó una nueva visita para evaluar los daños en los municipios de Poza Rica y Álamo Temapache, dos de las localidades más afectadas por las inundaciones del pasado 10 de octubre. Ocho días después de los incidentes, el recorrido busca coordinar esfuerzos con las autoridades locales y brindar asistencia a las familias desplazadas o afectadas por las crecientes de ríos y desbordamientos. La reunión con la gobernadora Rocío Nahle García reunió esfuerzos institucionales, y aunque en esta ocasión su presencia fue destacada, resaltó la colaboración desde diferentes niveles de gobierno para acelerar las tareas de recuperación. Durante la visita, se confirmó la movilización de aproximadamente 20 helicópteros destinados a facilitar puentes aéreos y transportar ayuda a comunidades aisladas y en condiciones de vulnerabilidad. Las afectaciones han resultado en al menos 34 fallecimientos y 14 personas reportadas como desaparecidas. Los datos preliminares indican que más de 300,000 personas en 40 municipios quedaron damnificadas, muchos de los cuales permanecen incomunicados. En particular, Poza Rica y Álamo Temapache registran el mayor número de víctimas fatales, con 26 y 1 decesos respectivamente, además de otros casos en localidades cercanas. A lo largo de la semana, la presidenta también visitó El Higo, en donde se encargó de supervisar labores de limpieza y censos para la entrega de apoyos directos a los afectados. La presencia del gobierno federal en Veracruz refleja un esfuerzo coordinado para responder a una emergencia que ha puesto en evidencia la vulnerabilidad ante fenómenos meteorológicos extremos. La emergencia pone en contexto la importancia de fortalecer la infraestructura y las medidas preventivas ante eventos climát
