Se cumple una semana de una fuga de Pemex en Veracruz, con esfuerzos por sanear el río afectado y evitar daño a comunidades y ecosistemas. Desde hace seis días, el río Pantepec en Veracruz enfrenta una grave contaminación debido a una fuga de hidrocarburos proveniente de un ducto de Petróleos Mexicanos. La fuga ocurrió tras un deslave provocado por lluvias intensas en la región, lo que ocasionó la ruptura y liberación de petróleo y otros hidrocarburos en el cauce fluvial. La empresa estatal inició inmediatamente labores de contención y recuperación, incluyendo el sellado del ducto en la zona afectada y la contratación de tres empresas especializadas en saneamiento ambiental. El operativo de respuesta se centra en limitar el impacto en las comunidades cercanas, especialmente en Tuxpan, donde se ha detectado que el hidrocarburo aún contamina fuentes de agua potable. Durante una conferencia presidencial, la mandataria aclaró que, aunque Pemex actuó rápidamente cerrando las válvulas tras detectar la fuga, se registró una considerable salida de hidrocarburos. Además, se implementan medidas preventivas como el envío de pipas y la protección de recursos vitales en la región. Este incidente evidencia las vulnerabilidades en la infraestructura de Petróleos Mexicanos ante eventos climáticos extremos y subraya la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y respuesta ante fallas en el transporte de combustibles. La investigación formal determinará las causas específicas y contribuirá a mejorar los protocolos para evitar futuros derrames en zonas sensibles.
