El gobierno mexicano se compromete a acatar la sentencia internacional que reparará daños por violencia contra una mujer indígena en Veracruz, en un caso que involucra graves violaciones a derechos humanos. El 17 de diciembre de 2025, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que el Estado cumplirá en su totalidad la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) relacionada con el caso de Ernestina Ascencio Rosario, una mujer indígena náhuatl víctima de tortura, agresión sexual y muerte en 2007. La resolución, notificada desde San José, Costa Rica, señala la responsabilidad internacional del Estado mexicano por hechos ocurridos en Veracruz, donde Ascencio Rosario falleció tras sufrir abusos durante una operación militar y ante la falta de atención médica adecuada, principalmente por la ausencia de intérpretes que se comunicaran en náhuatl. Este caso ha puesto en evidencia fallas estructurales en la atención a derechos de pueblos originarios, resaltando la necesidad de avanzar en políticas públicas que garanticen justicia, igualdad y protección para las comunidades indígenas. La sentencia también señaló que la investigación inicial fue cerrada de manera prematura y estuvo marcada por estereotipos que obstaculizaron la búsqueda de justicia, además de presiones que enfrentaron los familiares de la víctima, quienes lucharon durante años para obtener reconocimiento y reparación. El gobierno federal ha dispuesto implementar medidas de reparación, que incluyen atención integral a los hijos de Ascencio Rosario, reabrir investigaciones para identificar y sancionar a los responsables, y fortalecer las capacidades institucionales. Entre las acciones, destacan la creación de un Registro Nacional de Intérpretes para garantizar la comunicación en lenguas originarias en los sistemas de justicia y salud, además de un programa de capacitación para funcionarios públicos en perspectiva de género e interseccionalidad. La resolución obliga a qu
